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La poesia no se vende - Livia Diaz

JORNADA HUASTECA

Poza Rica no llora

Livia DíazEn Xalapa

Al silencio obligado por la falta de tecnología para la comunicación desde el Totonacapan y La Huasteca en el Estado de Veracruz, sobrevino la petición, por particulares, de apoyos, ayudas, y hasta reportajes, haciendo comprender al que escuche y lea, que una situación muy grave está ocurriendo, mientras Veracruz se esfuerza en conmemorar Los Tratados de Córdoba.

Lo primero, enterrar y echar tierra a dos muertos en la Sonda de Campeche, uno de Minatitlán y otro de Tuxpan.

Le sigue el silencio, por ausencia de medios a las empresas en la Faja de Oro, apenas custodiada por Radio Fórmula. Ayer el periódico Vanguardia los reconoció por seguir adelante a pesar de la falta de luz y teniendo también damnificados entre su personal.

Pero como no es la primera ni será la última, Poza Rica no llora.

En Papantla las cosas están peor. O al menos esto es lo que nos cuenta en sus redes y como puede el antropólogo Rubén Croda León, quien se ha distinguido por su amor a las culturas populares y a la promoción y conservación de su pueblo Totonacú. Su llamado fue de no poder dormir, pensando en el llanto de la gente de la tierra que ayer, muy temprano, con algunas imágenes nos participaron los campesinos de San Rafael y la periodista Concepción Sánchez. Mostraron fotografías de la milpa en el suelo, y los platanares tirados como si fueran hojas al viento.

Al drama que esto significa para ellos de sumaron los videos del ganado siendo arrastrado más al norte, por desbordamiento de río Calabozo y Moctezuma. Allí adonde no llegó la troca para acarrearlo y apenas dio a la gente para salir y ponerse a salvo por sus propios pies.

Desde Chalma el ex secretario de educación Jorge Flores Lara se dedicó a monitorear ríos, a verificar las regiones y compartir lo relativo y hasta entrevistas hizo. Lo que las autoridades a las que les pagan por eso, no fueron capaces de hacer. Inició con otros alertamiento en la región de Tantoyuca y alrededores, lo que se convirtió en la parte informativa del siniestro que se avecinaba, la inundación de Álamo Temapache, Tuxpan, y docenas de municipios por el escurrimiento desde Puebla e Hidalgo. Y más allá, en El Higo y en Pánuco mostraron fotos de la gente en la orilla del río viendo como crecía para decidir si evacuar o no.

Usted no lo ha visto. Es asi como pasa en Gaviotas y en torno a Sal si puedes en Poza Rica. La gente acude a ver cómo va creciendo el río Cazones. Una puede ver huleras de personas nadamás mirando y cuando esa agua llega hasta la tortillería de La Morelos, hay que salir.

Ya pasaron cuatro días. Empezó a llover. La entidad estuvo asoleada ayer, pero con escurrimiento de la colita de Grace y el #remanente" llenando de más palizada y basura ríos y arroyos, no tardará en aparecer información en los municipios de que se suspendió el servicio de agua potable por turbiedad. ¿Què van a hacer? -Quizá nada porque lo que sucede rebasa a la imaginación. O a las previsiones, como dijo la infortunada Secretaria de Protección Civil.

No hay que ser adivina para prever la situación ni funcionario público para anticiparse a esta otra desgracia, porque suma. Pensaremos que la falta de alimentos por falta de gas y luz y porque en muchos lugares aún no hay manera de salir.

Imaginese pues vivir lejos adonde el camino quedó roto, anegado, lleno de troncos y ramas, y que está lloviendo y no tiene láminas ni techo adonde guarecerse ni como guardar sus pocas pertenencias y decidió no salir de su casa porque Veracruz no es seguro. Ásí que además, como muchos, no tiene manera de protegerse de la pandemia ni de enfermedad ni de robos.

Muchos no tienen ya ni una cubeta para almacenar agua ni como suplir un tanque volador ni leña en vez de gas.

¿Qué va a anunciar el presidente más tarde? ¿Bajarán los diputados a recorrer colonias? ¿Le darán más despensas a los futuros alcaldes para ir a tomarse la foto como hizo José Manuel Pozos Castro?

Continuará Claudia Sheibaum auxiliándonos. La señora que sí quiere ser presidenta. Y es que al parecer "querer es poder". O querer poder es poder.

@jornadahuasteca

04/ 08/ 2011

 

La maldita pandemia nos deja muchos deudos de no poder haber hecho más por ti. Y la mayoría ni siquiera pudimos ir a acompañarlos, la familia nos pidió no llevar flores. Otros se fueron tan rápido como el rayo. Otros sufrieron demasiado. Es muy triste y hay que externarlo. Hay que hablarlo y que decirlo. Por oficio anotamos a todos. Buscamos sus datos. Su obra. Su legado. Sus afectos. También vamos notando que nos hará falta su presencia, su compañía y sus cualidades. Agradecemos tanto. Nos deja perplejos seguir aquí. Por qué. Por qué a él o a ella. Así es el duelo. Y lo tienes que hacer y lo tienes que vivir. Y apenas estás como el mar y viene otro rayo. Y dan ganas de gritar que pare. Que ya basta. Que no mamen. Que se queden otro poquito. Y la estela se va llenando de aliados del otro lado. Y aquí no se queda como que mucho de su ser. Y lo notas cuando tu mente te traiciona y piensas en llamar a tu amiga o en buscar a la otra para preguntarle algo. En que vas a ir a trabajar temprano y ahí ya va a estar tu amigo sentado esperando la nota. Porque siempre te gana. Y así. . Prendes la vela, la veladora. Le pones las flores. Y a darle.
Livia Diaz

44 JUEGOS FLORALES

44 JUEGOS FLORALES

FIESTA DE CORPUS

PAPANTLA DE OLARTE, VERACRUZ

AÑO 2002

1ER. LUGAR

Los tres tiempos de la muerte en la huasteca

Los tres tiempos de la muerte en la huasteca

Enero y febrero, desviejadero
Los tres tiempos de la muerte en la huasteca
El pretiempo, el ahora y el ayer

Jornada Huasteca
Livia Díaz
Tantoyuca, Ver.-

A decir de los huastecos, los primeros meses del año son de ‘desviejadero’, y ciertamente ha fallecido tanta gente, que se cumple el dicho, sin que sea pronóstico. Pero el que se fue, a otra vida, y además mejor, como aquí se piensa que es lo que hay después de la muerte, ha tenido en su tránsito la compañía, al partir, el apoyo, y al cumplirse su tiempo, la memoria.
En la falda de la sierra madre, los que se van, ni se quedan en este mundo, debajo o arriba de él, ni se esfuman. Es su tránsito, el paso obligado del que se habló desde el nacimiento. Puro envejecer hasta que ya no se puede más, y se despide.
Personajes que partieron últimamente, ya quedaron, como quien dice, en la cuaresma. A decir de quienes mantienen la costumbre, están ‘libres.’ Sus almas seguirán conviviendo entre los vivos hasta que se cumpla la resurrección de Jesús y entonces, se irán a donde haya de ser.
Para los que se terminaron antes de que llegara marzo, el propio miércoles de ceniza, el 22 de febrero, ésta predicción se cumple y se les reza, y se les acompaña. En torno a su lecho permanecieron amigos y familiares, hasta que se acabó el cuerpo, y mientras el alma sufre y todos soportan, juntos, echándose a cuestas el dolor para hacerlo más llevadero.
Se acercan a la casa del huasteco todos los involucrados. Familiares, amigos, conocidos, clientes, deudores, copartidarios, devotos y hasta representantes. No es un tránsito de soledad ni de silencio; en el mismo no se cumplen, como en otros lugares, las formas y se despiden.
Hasta el último momento participan solidariamente, principalmente la familia, los padrinos y madrinas, y amigos cercanos.
El fogón arde noche y día, se juntan voluntades y en donde no habían viandas aparece el café y el pan, y las galletas y los refrescos.
Pasado el trance llegan las despensas, las bolsas de frijoles, de maíz, el arroz y las sopas. Que, entre otras cosas, surten a los deudos y se comparten entre todos.
De dónde ha salido tanto apoyo y cosas, y tiempo.
Llega aquél que tiene un maizal, el que estaba cuidando un ganado, hasta los de la pizca de chiles que andaban en otro estado. Todos se dan y de a poco van colocándose en torno a la casa, en sillas recolectadas aquí y allá, y se habla de los más respetables, y de los más esperados.
Cuando es tiempo de partir y todos ya esperan y saben, van haciéndose tiempo para estar hasta la madrugada acompañándose, uno y otro día.
Sucede que generalmente, el menos esperado y cuando ya muchos han decidido descansar, el amigo se va.
A pesar de muchos avisos y muchos cuidados, queda gente sin avisar, que no sabe o supo y llegan a la carrera por la mañana trayendo ahora flores cortadas en el monte o el entorno de la casa; algunas en una tienda y son de ornato.
Se cumple la partida del que se fue, después de muchos rezos y oraciones para hacerle más llevadero su camino.
Pero se cumple entre la tierra y el cielo, en el hogar, rodeado de gente que lo espera hasta que se va y acompaña, le reza y le dice oraciones. Si pudiera aquél escuchar los cantos y la devoción con la que se leen los versículos bíblicos para su buena partida. Seguramente se conmovería también hasta las lágrimas al oír como le dicen que mira al cielo con sus manos abiertas y sus ojos del alma hacia el sol.
El amigo se va y los dolientes se esfuerzan en seguir tomando aire y preparándose para lo que viene. Se escucha ahora a la gente hablar en voz baja, con esos susurros que no quieren incomodar al que se fue.
Y luego, a pesar del pacto para no llorar comienzan los gemidos y el llanto y ya nunca más está solo el difunto, en torno a quien se ha puesto un altar compuesto de flores multicolores, las más hermosas sobre sus pies.
Allí empieza a arder el incienso sobre las brasas que van rodeando su entorno por la mano amiga de un familiar que ayuda limpiar el ambiente en su tránsito a esa otra vida, con sus baños de humo oloroso y oscuro.
A sus costados, velas y veladoras rodean su figura, y en la cabecera una cruz ardiente es encendida iluminando en contraste con sus focos rojos, la caja donde metieron su cuerpo y que desde una ventanita, asoma para que puedan seguirlo mirando cómo descansa.
Colocan cuatro velas y preparan otras cuatro.
Preparan todo para su pasaje por las calles y en la capilla y luego al panteón. Tiene que haber padrinos de la cruz y de las velas y quienes contengan los listones blancos que lo acompañan en su viaje a la última morada.
La cuaresma, es señal de que ya ha partido el último aliento del cuerpo y ahora el alma, como dice la madre, anda suelta.
Al amanecer comienza el ajetreo. Primero era la cocinada de fríjol para los parientes, la familia piensa y decide qué comerán los presentes, quienes no dejan de acompañar a su ser querido prácticamente tres días, al menos.
Ayudantas de todos lados salen al momento, la que sirve el café, el que lo calienta, la que hace tortillas, otra que fue a lavar trastes, y de pronto la casa se debate entre el vaivén de gente que llega y se va y a la que hay que asistir después de cada rezo con alguna vianda caliente, porque aún son fechas de frío.
Entre el aroma de las flores y el incienso se distingue el café. Uno que otro llegó con una caguama o tomando aguardiente, pero ven que no es correcto y pronto lo dejan o se van a seguir a otro lado.
De tarde estuvieron parados en los árboles un par de zopilotes ‘como que ya presentían’ –dijo alguien. Más allá llegaron cinco lechuzas y por más que las espantaron a pedradas los amigos y los vecinos, insistían en estar allí presentes, con su canto mortuorio, asustando principalmente a los miembros del gallinero.
Hasta un gavilán se presentó y quiso darle mate a una polla color café que estaba descuidada, el animal, del susto, no se pudo mover en varias horas, quedándose trabada y tiesa hasta que se le pasó y reaccionó.
Muchas cosas que narrarle para la posteridad al huasteco en su despedida, que terminó hasta que la última flor fue colocada sobre su tumba.
Le contaría primero lo del proceso de la reconciliación que se logra acercándose a su lecho a hablarle y pedirle perdón y despedirse cuando aún estaba con vida. ¿Te acuerdas? –Le preguntaríamos primero.
Es que, las palabras que se dicen en esos momentos, y la fuerza que adquieren para intentar convencer al que se está despidiendo, de que allí estábamos todos ayudándolo en su trance, como quien dice, echándole porras, se parecía al calor de la leña resistiéndose a morir entre las brasas, mientras lo dejábamos ir, muriendo con él un poco.

Primera exposición de Arte Metapoética en República Dominicana

Primera exposición de Arte Metapoética en República Dominicana

poemas visuales de Livia Díaz

La poesía no se vende inició aquí en 1998

La poesía no se vende inició aquí en 1998

 Se presentó en Los talleres libres de Poza Rica en el año 2000

En Gualeguaychú Argentina en 2001

«Reclamo» por Livia Díaz - GIBRALFARO.uma.es www.gibralfaro.uma.es/antologias/pag_1467.htmwww.gibralfaro.uma.es/antologias/pag_1467.htm
Livia Díaz (México DF, México, 1965), creadora independiente, vive en Poza Rica, Veracruz. Periodista, poeta de oficio y promotora de lectura, ha incursionado en la poesía lírica y visual. 

Ha expuesto en la SADE, Gualeguaychú, Argentina (2001) 
"Casa de Teatro" de Santo Domingo, República Dominicana (2003), con los murales "La poesía no se vende".

https://cimacnoticias.com.mx/noticia/premian-a-la-periodista-livia-diaz-por-su-ultimo-poemario/

“Del mercado de las libres ocurrencias (o mi derecho a decir lo que me de la gana)”, 

Escritora Livia Díaz Ortiz Salgado, integrante de la Red Nacional de Periodistas, obtuvo el premio de los XLIV Juegos florales nacionales de Papantla de Olarte, Veracruz.


El funcionario del ayuntamiento de Papantla, Minervo Arteaga, entregó el próximo 31 de mayo junto con Maclovio Sosa Palomino, el mantenedor de los juegos florales en la tierra de la vainilla, el comité organizador de la feria Corpus Christi y el ayuntamiento, el lauro consistente en ocho mil pesos y la publicación de su obra bajo el seudónimo de "Stellium."


Livia Díaz nació en la Ciudad de México y es periodista desde su adolescencia. Incursionó en la poesía “como una forma de comunicar lo que la letra objetiva ya no plasmaba”, con la consigna de “escribir en los sentidos de los dedos con el lápiz del alma sobre el cuaderno de los ojos del lector”.


Actualmente radica en Xalapa, VeracruzParticipa en grupo Microclim
En octubre 2001 Livia llevó la exposición de poesía visual, Tan lejos tan cerca, al Encuentro Internacional de Escritores de Gualeguaychú, Argentina


Recibió mención en el concurso de poesía romántica Pleamar, de Necochea, Argentina, por el poema El viaje.

PROFE REY POZA RICA

PROFE REY POZA RICA

LIBROS

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COAUTORÍA DE LIVIA DÍAZ

SOMBRA POÉTICA

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LIBROS

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COAUTORÍA DE LIVIA DÍAZ

POEMA ECLIPSE

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REMES

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DIPLOMA

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TESTIGO PNSL

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EL HUASTECO /ES HUASTECO

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TESTIGO

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POEMA

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EL PAÑUELO DE MABEL

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TESTIGO

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RECONOCIMIENTO RUMANO

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