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Ojo: Un surrealista en Buenos Aires, advierte Parra

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Yo que te conozco como si fuera mi oficio...

Por: Livia Díaz

Te conozco como si fuera mi oficio es un verso del libro Oíd Mortales, que inmortalizó a Víctor Eduardo García Robles en mi casa.

Pretende agrandar la palabra, hundir la mano hasta tocarle su fibra de milagro inmarchitable y compañero: "Ah, no, callarme nunca, callarme nunca . Callarme no, dice, callarme no, jamás dejar de sofocar la sangre."

Lo leí por vez primera cuando su libro me cayó en la cabeza.

Pensé en que mi padre, que había muerto en 1998 me lo echó para recordarme mi cumpleaños.

Fue el premio de la Casa de las Américas.

De ese trabajo escribió Nicanor Parra, contó que estaba naciendo el surrealismo en Argentina y les dijo "ojo" a los poetas de América.
"En el concurso de deliberaciones del jurado no fue nada fácil para mí decidir entre Addio a la Mamma de Noé Jitrik, y la obra que terminó adjudicándose el presente premio de Poesía de la Casa de las Américas 1965, Oid Mortales, de Victor Eduardo García Robles."
Añade: "En mi opinión, Jitrik es un poeta que conoce muy bien su oficio. Es evidentemente más equilibrado más retraído, más íntimo. Tiene muy buena acústica. Conoce a fondo los misterios de la poesía visual. Sus instrumentos de trabajo son el violín y la linterna mágica. Hubo un momento en que decidí jugarme por Jitrik, a pesar que ya había descubierto y proclamado a los cuatro vientos la excelencia de Oíd Mortales, cuya fuerza torrencial y caótica me convenció desde la primera lectura. Pero no encontré eco."

Y concluye: "La balanza terminó inclinándose por García Robles y por razones de bastante peso. Cohen (Inglaterra) se vio cautivado por el humor y la vehemencia de Oíd Mortales, por su coloquialismo sin tapujos, Sabines (México) por sus explosiones apocalípticas, Ginsberg (EE.UU) por su agresividad tempestuosa. En una poesía de esta naturaleza hasta las caídas resultan explicables, argumentaronlos jueces. "


Luego explica que. "Solo el maestro Lezama Lima (Cuba) permanecía impasible. Él era partidario de declarar desierto el premio.Y no se plegó a la mayoría sino después de convencerse de que el poeta resiste perfectamente de la lectura en alta voz."

Esto sigue escribiendo en la contratapa "A pesar del retoricismo ocasional, como conjunto de la obra se impone de plano. Contiene tres o cuatro composiciones de primer orden y por lo menos puede calificarse de óptima, por su vulgaridad extrema rayana en la generalidad: Sepa lo que pasa a lágrima viva y con malas palabras. Oíd Mortales es una obra premiada en un premio hispanoamericano de la más alta jerarquía. Fue seleccionada de un total de 92, entre las cuales, por lo menos una docena resultaba acreedora de un análisis detenido por parte del jurado más exigente ¿Qué mayor elogio se puede hacer a este libro?

Es un hecho que los poetas más notables de la generación anterior no salieron a la piestra. Los hubiéramos detectado de lejos. Pero esto no disminuye mayormente la hazaña del poeta laureado. Abiertos los sobres se vio con asombro que el autor es casi adolescente, al parecer inédito en su propio país, Argentina. Y si recordamosque los otros dos poetas favorecidos, Jitrik y Szpunberg, son también jóvenes de la misma nacionalidad debemos reconocer que algo importante está ocurriendo en la nueva poesía argentina, cuyos objetivos inmediatos parecerían consistir en la síntesis de lo popular y de lo docto, lo criollo y lo ajeno, lo personal y lo colectivo.

El surrealismo recalcitrante de la escuela de Buenos Aires empieza a tomar conciencia de sus limitaciones, en beneficio de un punto de vista más ecléctico y responsable, integrista ¡Ojo poetas del continente!"

Esas son las palabras de Nicanor Parra  en los lomos de la edición.
De Garcia Robles dice que nació en Buenos Aires en 1933 que, "Actualmente (1965) trabaja en esta ciudad como maestro de primera enseñanza. Ha escrito novelas, cuentos y teatro. Comenzó a publicar sus trabajos en revistas literarias argentina. Con otros escritores fundó la revista El grillo de papel (que más tarde se convirtió en El escarabajo de oro), donde dirige la sección de poesía."

Muchas veces conté la "Historia de una búsqueda" o mí búsqueda quise saber del poeta si vivo o si muerto...
 
Él me encontró a mí gracias a Mario Lillo.
Me contó que el libro no estaba editado muy a su gusto.
 
Corrí tras el poeta argentino Carlos que había tenido contacto con él 20 años atrás.

Le prometí ir a verlo, pero no lo he hecho.

La búsqueda  
de la edición de poemas de quien se hace llamar como nombre artístico "VIGARO" poeta y pintor de ciudad Evita, la terminé leyendo una y otra vez "Oid Mortales".

Entre otros temas  relata los problemas de los hombres ante el posible descuido de sus dedos sobre el botón de disparo de las bombas atómicas, nos remite a la crisis de Bahía de Cochinos.

El poeta dice "sepa lo que pasa a lágrima viva y con malas palabras", a la situación actual argentina.

Escribe en Caminata; Por el dolor y la Patria; Oh, destino el de Borges, y cada verso del proceso del hombre, de sus vidas, denuncia la represión, la dictadura, los secuestros, los asesinatos.


El año de publicación dice la historia se vivió el desgaste en Argentina con un gobierno radical, jaqueado por la falta de respaldo popular, el plan de lucha en su contra de la Coordinadora General de Trabajadores, la presión de la prensa y la aparición de las organizaciones guerrilleras, determinaron el triunfo de la peronista Unión Popular en los reñidos comicios de renovación parlamentaria de 1965.

El oficialismo obtuvo el segundo puesto, y esta vez, a diferencia de lo que había sucedido en 1962, los resultados no desencadenaron una crisis institucional sino que fueron recibidos y aceptados con naturalidad. Esta vez no se le permitió participar al partido Comunista, al que los militares miraban con desconfianza desde la Revolución Cubana.

El nuevo gobierno decía: Si nos esforzamos en formar una conciencia nacional, con justo sentido moral, no nos desesperaremos nunca, ni nos agotará cualquier encarnizada adversidad, porque sabemos también las razones fundamentales de porqué luchamos, y desterraremos el temor y será superada cualquier acción psicológica que pretenda desnaturalizar nuestras rectas intenciones. En este obstinado combate para lograr una justa convivencia nacional, no asumimos el poder para dominar nuestro país, sino para servir a su grandeza, no apartándonos jamás de la Constitución y de la ley, asegurando a todos nuestros conciudadanos iguales derechos y responsabilidades.

Arturo Illia prometió "no apartarnos jamás de la constitución y de la ley."

Sabemos que las cosas no currieron así. Y antes de acabar igual de tristes que todos los que luchaban por la democracia, leamos a Robles, el joven profesor que sobresalió entre los mejores poetas en 1965 con este y otros poemas:

oíd en el verso biselado
las espirales de la confidencia,

oíd, carroña pura, hermosos míos,
chiquillos pecadores, 
que lo que está
por írsenos ahora,
en contados segundos
de un momento a otro,
de cabeza 
al légamo primario,

es la mujer niquelada de ternura,
es la bengala
de nuestro hijo en su dadá incipiente,
lo que va a írsenos
es un ligero soplo
sísmico, meteórico,
es aquel sonajero de la madre, 
aquel fetiche paternal querido,
junto a la
fogosa 
rosa,
junto al lumen 
del pájaro astarteo,
junto a la calle con ferreterías,
junto a la solfatara y la calera, 
con el hachero y el pueblo y el maizal

todo se irá de golpe, mis mortales,
todo con performance de satán en la tebaida 
peor que glaciación sin un Sibónido.
¡Maestro lumbramiento, mis chambones!
Hongo astral, asombroso 
según los entendidos en Hiroshima 
y Arizona y el Sahara
ay del pétalo,
ay de la mañana,
sí, boquiabiertas
sí, petulantes
sí, bárbaros tilingos
de tres por cinco, 
televidentes, 
radioescuchas de la united press,
charlatanes ministeriales, 
babeantes bobos del platito de sopa,

pobre el hornero con el pico embarrado todavía,
pobre de la muchacha con su ensueño de minio,
pobre del ciego 
leyendo sus dados inocentes
pobre del paralítico
en su ortopédica esperanza,
pobres de todos nosotros
sucia la lluvia, negra la nube, 
oscura la manzana de la primavera, 
inútil todo el sol, la casta selenita,

triste la parturienta y tristes los paridos,
tristes de todos, para siempre,
lástima del verso
sietecolores,
lástima el augusto stradivarius
maniático de la cumbre, 
qué lástima de Rosseau el aduanero, 
Van Gogh, Picasso, y compañía, 
amargo el vino,
muy amargo el café,
amarguísimo el último tabaco.

Oíd mortales quisicosas,
oíd que ya no habrá sabiduría, 
primate célebre 
por su pulgar opuesto.

No habrá rueda ni pólvora, 
vapor, émbolo, nada,

oídlo, no habrá cinematógrafo 
qué pena la risa de Carlitos, 

no habrá circo ni discos de Caruso,
porque si pasa, 
si el botarate y el cobista 
y los señores del inmenso caduceo
dicen de pronto, imbéciles,

por miedo al monstruo propio, 
al tiranosaurio aerodinámico, 
si le dicen 
de pronto 
al dedo militar
al dedo orate,
¡ATENCIÓN, 
TOQUE, 
APRIETE EL BOTONCITO... 
PÚMBALA¡
Chau pinela de la mañana, 
al infierno el dadá con las vendimias 
y entonces,
y entonces, 
y entonces,

OÍD, MORTALES, 
NO MÁS STARS AND STRIPES
FOREVER, 
NO MÁS BEKE, 
NO MAS SHALL BE, 
NO MÁS MAYFAR NI WALL STREET
NO MÁS PETRÓLEO NI URANIO 
PARA NADIE
NI UNA MIGA, 
NI UNA SONRISA,
NI UNA LÁGRIMA, 
NI UNA PALABRA, 
NI UN CENTÍMETRO 
DE HOMBRE NI ARGANTONIOS
NOMÁS NADA, OÍD, escuchad antes
el verdadero, el sagrado,
antes que la noche del planeta
empedernido,
¡OÍD, MORTALES, OÍD¡

 
  

 

18/05/2011 21:50. A mi padre Livia Díaz #. sin tema

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